Las Batallas que usted lucha ahora, son de Dios

Article written by Laura

Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.

1Samuel 17:37

¿Cuál es su batalla el día de hoy? ¿Desde cuándo se viene prolongando? ¿Piensa rendirse? ¿El enemigo le susurra al oído o le grita en su cara que al Dios al que usted adora y sirve no ha hecho nada al respecto?

No importa cuánto tiempo lleve ganarla, esa batalla ya no es suya, es del Dios Altísimo y Padre de nuestro Señor Jesucrito, desde que le aceptó usted en su corazón, Él le ungió con su Santo Espíritu; este tiempo Dios lo está usando para limpiarle, esa batalla, esa gran lucha que a veces le desanima forma parte de su santificación, solo Dios sabe cómo y cuándo ganar esa batalla por usted.

El Gigante

Ese problema que se ve gigante y que se acerca cada vez más a usted o a su familia con una furia en el rostro, con intenciones de destrucción, no ganará; recordemos a David y a Goliat, cuan pequeño y joven parecía David y cuan grande y fuerte era Goliat, y con solo una honda, 5 piedras y un solo tiro ese gigante fué vencido. (le invito a leer todo el capítulo 17 del libro Primera de Samuel)

El pueblo de Israel y los Filisteos estaban listos para la batalla, acampando frente a frente entre sí, cada uno en un monte, solo los dividía un valle; de entre las filas de los Filisteos sobresalía Goliat, con una armadura tan pesada que denotaba su gran fuerza y vigor, y con su escudero yendo enfrente – la misma fuerza que parece tener su enemigo en esta lucha que le tiene cansado, la misma armadura que también parece tener como la de Goliat, porque por más que usted le responde al ataque no parece debilitarse, sino parece tener más fuerza y usted cada vez se siente más débil, y ese gigante no viene solo, le acompaña ese escudero que le guarda las armas con las que le ataca a usted – Goliat se burlaba del pueblo de Dios – de la misma forma que su enemigo en esta batalla en su propia cara se burla y le vocifera que él va ganando, que le está derrotando.

David

¿Porqué no enfocarnos ahora en David? David había sido ungido por el Señor, como el próximo rey de Israel – así Dios le ha ungido a usted con su Santo Espíritu desde el mismo momento en que aceptó a Su hijo Jesús como su Señor y Salvador – David había sido removido de las ovejas y cabras por su padre, para que fuera a llevarle víveres a sus hermanos al campo de batalla y saber así cómo estaban ellos; su hermano mayor sin saberlo regaña a David, y lo tiene en poco creyendo que solo por ‘chismoso’ se había acercado al campo de batalla – ¡cuan equivocado estaba su hermano mayor! Dios permitiría que ese jovencito derrotara al gigante de 3 metros – David al escuchar al gigante fanfarronear y proponer un reto de que los que fueran vencidos serían esclavos de los que vencieran, David entró en un celo por su pueblo, por el pueblo del Dios Vivo, preguntando cómo es que el pueblo de Israel tenía miedo de ese pagano que no conocía al Dios Viviente y Creador de todas las cosas. Y es ahí donde su carácter de pastor vino a él haciéndole sentir valentía al recordar cuantas batallas había tenido con animales feroces cuando atacaban a las ovejas o cabras de su padre; David le dijo al rey Saúl “el mismo Señor que me rescató de las garras del oso y del león es el que me librará de este Filisteo pagano” – usted mismo ya estuvo e en gran peligro de muerte eterna antes de entregarse a Jesús, y sin embargo Dios le cuidó, cuanto más le cuidará a usted y a los suyos ahora que éste gigante vocifera que le va a derrotar y a esclavizar.

El rescate viene del Señor

El mismo Señor que le libró de la muerte eterna le librará de esta batalla y de las venideras, batallas que habrán de ayudarle a santificarse para el día que deba estar en la presencia del Dios Viviente, Eterno y Poderoso.

¿Cree con todo su corazón que así como David, usted ha sido rescatado anteriormente de las garras del oso y del león y también será librado de este gigante al que está hoy enfrentando? si la respuesta es ‘SI’, recuerde: la batalla ya no es suya, es de Dios, Jehová de los ejércitos, y usted verá la victoria para Gloria y Alabanza de su Santo nombre.

 

Laura Burruel - Spanish ministry at Life Church at South Mountain
Laura
Editora | Ministerio español
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